4: Muros de Contención y la Obra por Terminar - Alejandro Huerta | XV Congreso de Varones ECD

4: Muros de Contención y la Obra por Terminar - Alejandro Huerta | XV Congreso de Varones ECD
Congreso de Varones - ECD
4: Muros de Contención y la Obra por Terminar - Alejandro Huerta | XV Congreso de Varones ECD

Aug 08 2026 | 00:42:23

/
Episode 4 August 08, 2026 00:42:23

Show Notes

️ Congreso de Varones | Ministerio Varones Encuentro
(Iglesia Encuentro con Dios - Malvinas Argentinas, Córdoba)
---

¿Qué vas a hacer ahora que el congreso ha terminado? Llegamos al cierre del XV Congreso de Varones "Enderezando las Sendas de nuestros Pies" de la Iglesia Encuentro con Dios (ECD). En esta última plenaria, el hermano Alejandro Huerta nos entrega un mensaje urgente para que el fuego y las enseñanzas recibidas no se queden bajo el techo del templo, sino que nos impulsen a la acción en nuestra vida diaria.A través de las vidas de hombres de fe como el misionero Daniel Roger y el líder Nehemías, este episodio final nos desafía en cuatro áreas fundamentales para nuestro caminar diario:

  • Vivir la unidad y proteger la comunión: Descubrimos la diferencia clave entre la unidad de la iglesia (que Cristo mismo sostiene mediante el Espíritu Santo) y la comunión práctica, la cual sí nos corresponde cuidar celosamente en el día a día para evitar herirnos o alejarnos.
  • Decisiones guiadas por el Espíritu y no por la emoción: Un llamado a buscar la voluntad de Dios en las cosas sencillas y claras antes de dar grandes pasos. Como bien nos recuerda Alejandro: "El que arma las valijas para las misiones con la emoción, las desarma con la frustración".
  • Levantar muros de contención: Una advertencia indispensable y práctica para que los varones cuidemos nuestra mente, nuestra sexualidad, la tecnología que usamos y nuestra integridad en todo momento, construyendo "barreras de protección" que nos cuiden de las trampas del enemigo.
  • Entender que somos solo instrumentos: A través del milagro de la multiplicación de los panes y peces, comprendemos que nosotros no somos la solución a los problemas de la obra ni de la iglesia; la solución siempre es Cristo, y nosotros somos Sus manos dispuestas para servir.

La obra de la cruz ya está terminada y completa. Ahora es nuestro turno de salir y continuar la obra que Dios nos ha encomendado afuera.¡Preparate para este gran cierre, dale play al último episodio y que Dios use tu vida para enderezar las sendas de tu generación!

---
SOBRE ESTE PODCAST
Este episodio forma parte del Congreso de Varones, un ministerio dedicado a edificar a los hombres en su crecimiento espiritual.

⭐ ¿Te bendijo este mensaje?
Suscríbete al podcast, déjanos tu puntuación y compártelo con otros varones que necesiten escuchar esta palabra.

View Full Transcript

Episode Transcript

[00:00:00] Muy bien, como decía ahí Samuel, cuesta cerrar, como también cuesta abrir. [00:00:11] Porque cuando empieza a programarse toda una actividad como esta, hay un costo muy alto que ir pagando. [00:00:18] Y cuando llega a su cumbre máxima, al punto más alto y después empieza a cerrar, bueno, cuesta cerrarlo. Pero decimos una expresión que decimos por allá ¿Quién nos quita lo bailado? [00:00:34] Hemos disfrutado este tiempo, hermanos, quiero agradecerles personalmente por darme este privilegio de estar con ustedes, este honor de compartir la palabra en debilidad, en imperfección, pero de corazón, habiendo orado mucho tiempo. Y en Uruguay, hermanos que están orando ahora mientras estamos acá, mi esposa que está lejos, que manda saludos también. [00:01:01] Y bueno, el grupo que me ha acompañado estos días allí de Uruguay, y gracias por toda la atención que han tenido con nosotros. [00:01:13] Realmente es un privilegio ser parte de la familia de Dios y llegar a un lugar donde hay un montón de gente que no conocés y parece que los conocieras de toda la vida, donde das o recibís el abrazo de alguien que nunca viste, y decís ¿Pero qué es lo que me hace esa conexión tan especial? [00:01:34] Y es esa unidad, esa unidad que tenemos en Cristo. Y que a veces me rechina un poquito, puede ser esto discutible, pero cuando decimos hay que mantener la unidad de la iglesia, hay que cuidar la unidad de la iglesia. [00:01:55] Y hermanos, nosotros no podemos hacer nada por la unidad de la iglesia. [00:02:00] Para algunas unidades que estemos todos juntos bajo el mismo techo, unidades que nos llevemos todos bien. [00:02:08] Hermanos, no te preocupes por cuidar la unidad, porque hay alguien que la cuida, porque es Cristo. [00:02:16] La unidad es el Espíritu Santo que está dentro nuestro. Y cuando Dios nos mira, nos ve como uno en Cristo. [00:02:24] No tenemos que cuidar la unidad, tenemos que vivir la unidad. [00:02:29] Lo que sí tenemos que cuidar es la comunión. [00:02:33] Ninguno puede romper la unidad en Cristo, pero sí podemos romper la comunión, ese. [00:02:41] Ese compartir, ese estar juntos. [00:02:47] Y hermanos, tenemos que amar la iglesia. [00:02:53] Yo podría preguntarte en esta ¿Amás a tu iglesia? [00:02:58] Levantá tu mano. No, no lo hagas. [00:03:04] ¿Amás a tu iglesia? [00:03:07] Mostrale a Dios que la amás. [00:03:16] A veces nos encontramos por ahí con hermanos que se han apartado de los caminos de Dios y encontramos esta frase, o escuchamos esta frase, o la he escuchado varias veces. Lo que pasa que la iglesia me hirió. [00:03:31] Lele. [00:03:33] ¿Han escuchado esto? Me hirieron en la iglesia. [00:03:39] Y yo pienso, miren, la iglesia nunca va a herir a nadie, porque la iglesia es una creación de Dios y todo lo que Dios crea es para bendición. [00:03:52] Entonces la iglesia nunca hiere a nadie. Podrán herirte las personas, pero no la iglesia. [00:04:00] Y me podrán pero en definitiva la iglesia son las personas. [00:04:04] Sí, pero puede ser que te hiera un hermano de la iglesia, puede ser que un liderazgo se pueda equivocar y pueda provocar una herida, pero no es la iglesia, porque todo lo que Dios ha creado, como lo es la iglesia, es para bendición. Por eso queridos, tenemos que amar la iglesia. Nunca digas la iglesia me hirió, por eso no voy más, porque es muy fácil generalizar pero no identificar personalmente para no arreglar una situación personal con alguien. La iglesia es creada por Dios para bendecir y tenemos que amar a la iglesia. [00:04:48] La iglesia está por encima de todas las cosas, por encima de cualquier organización, por encima de cualquier idea humana. La iglesia creada por Dios está por encima de todas las cosas y por eso tenemos que amar la iglesia. [00:05:05] Allá Por el año 2018 creo que fue, conocí un hombre en Ecuador, en Quito, don Daniel Roger, no sé si alguien escuchó hablar de él. [00:05:17] Este es un hermano que trabajó por más de 60 años en la selva ecuatoriana. [00:05:25] Tuve el privilegio de poder conversar con él mucho tiempo y me enseñó algo o me dejó algo grabado que para mí fue un impacto. [00:05:40] Él tenía 80 años, 81 en ese momento, hacía 60 años que estaba trabajando en la selva. [00:05:49] Alrededor de sus diecinueve, veinte años salió con un grupo de su iglesia en Estados Unidos para recorrer la zona selvática de Sudamérica, anduvo por Colombia, por Perú, anduvieron por Ecuador, por Venezuela, por Brasil, todos esos lugares que tienen selva, para ver dónde Dios los dirigía, porque ellos sentían esos cinco hermanos que Dios los llevaba a trabajar entre la selva. [00:06:14] Entonces cada uno después de esa gira que hicieron, llegaron frente a los ancianos de la iglesia y cada uno dio su reporte, lo que sentían. [00:06:25] Y este hermano Daniel, me parece sentir que Dios me está dirigiendo hacia la selva peruana. [00:06:37] Los ancianos le nosotros venimos orando y sentimos de parte de Dios que tenés que ir a continuar la obra que empezaron aquellos cinco misioneros que fueron asesinados por los aucas y que estaban sus esposas ahí entre la selva. [00:07:01] Y este hermano dijo si los ancianos entienden de Dios que tengo que ir a continuar esa obra, voy a ir. [00:07:17] Pasaron 60 años y hermanos, es tremenda la obra que se hizo en la selva ecuatoriana. [00:07:26] Si tienen posibilidad de poder investigar un poquito colegios entre los indios, pero por donde se les ocurra. Una iglesia misionera que fue Jim Elliot, era maestro Escuela dominical de Daniel Roger en su primera juventud. [00:07:46] Y se metieron en aquella selva después que estaban las mujeres. Este hermano Daniel Roger fue el primer hombre que ingresó a las aldeas y con los saucas, después de lo que había pasado con aquellos cinco misioneros. [00:08:03] Y me impactó esto. Podría decirles muchas cosas más, pero me impactó. Si los ancianos dicen que vaya, voy a ir a continuar esa obra. [00:08:16] Una actitud espiritual frente a hombres espirituales. [00:08:21] Y que cuando uno mira el paso del tiempo, Dios respaldó eso. [00:08:28] Y lo que quiero pensar en esta tarde, en este último encuentro que se ha ido tan rápido, en lo personal, Dios quiere llamarte para que continúes su obra. [00:08:43] Es muy bueno disfrutar de estar juntos, pero cuando salimos de acá, hay una obra que se tiene que continuar. [00:08:53] Hay lugares que necesitan que llevemos el evangelio. [00:08:58] Puede ser acá, puede ser en el exterior, puede ser quien sabe dónde, pero Dios está llamando a su iglesia a movilizarse aún más. Y hay más por hacer. Hay una obra para terminar. Dios está llamando a nuestra generación. Jóvenes que están acá, inviertan su vida en los caminos de Dios. [00:09:21] No hay otra forma de aprovechar la vida de la mejor manera. [00:09:27] No pierdas el tiempo en cosas que son vanas, en cosas que son huecas o. Invertí el tiempo en estar cerca de hombres y mujeres que aman y sirven a Dios. [00:09:46] Cuando tenía catorce, quince años, ya hace un buen rato. [00:09:52] Y no teníamos ni el 20% de las cosas que existen hoy en día. [00:09:58] Llevaban las vacaciones de verano y muchas veces yo con esa edad, aburrido, no sabía qué hacer. Tres meses había un hermano misionero, Enrique Vázquez, que él trabajaba corrigiendo los cursos de Emaús de la cárcel. [00:10:16] Y recibía pero cantidad de cursos. Y un día me llama y me alejandro, ya que tenés tiempo, ayúdame a corregir cursos. Qué sabiduría. [00:10:27] Y un adolescente de 14 años con un hermano misionero corrigiendo los cursos de Maús que venían de la cárcel. [00:10:37] ¿Pero qué estaba haciendo este hermano? [00:10:41] Transmitiendo vida espiritual. [00:10:45] Aprendí mucho, creo que hice todos los cursos de esa manera. [00:10:49] Pero estaba cerca de eso, hermano. Y queridos, aprendí después a tratar de absorber y estar con hermanos que realmente vivieron cerca de Dios. [00:11:00] Elegí cerca de quién querés estar. [00:11:08] Cuando yo iba a la escuela o liceo, los que estaban en la primera línea eran aquellos que les llamábamos los traga, le llamábamos. Aquellos que estudiaban todo, aquellos que tenían las notas increíble. [00:11:20] En el medio del salón estaban aquellos que un ratito estudiaban y un ratito eran medio sinvergüenza. Y los que se sentaban en el fondo eran aquellos que iban a pasar al rato nomás. No sé si sigue pasando eso hoy en día, o si acá en Argentina pasa algo así. [00:11:35] Y yo les quiero decir sinceramente, hermanos, que a veces me sentaba bastante cerca del fondo. [00:11:43] Eso es en el colegio, pero a veces pasa en la iglesia también. [00:11:51] A veces los que están adelante, por favor, no vayan a mirá, yo estoy acá, soy un espiritual bárbaro. [00:11:59] Pero a veces hay algunos que están en el fondo, ya cumplí. De vez en cuando miro celular y con el mundial, bueno, ni hablar. [00:12:08] Y estoy ahí en el medio. Y un niño que es una bendición para la familia, es una bendición para la iglesia, muchas veces pasa a ser un factor de quitar la atención nuestra. Llama nuestra atención y no podemos jugar con el nene. [00:12:25] La culpa es del nene, ¿No? [00:12:30] Entonces estamos, pero en la periferia. [00:12:34] Y quiero decirte, arrimate para sentir el fuego del servicio. Invertí tu vida en los caminos de Dios y buscá gente que realmente amen a Dios. [00:12:51] ¿Qué pasaría si entrara Messi acá? [00:12:57] ¿Te sacarías una foto con él? [00:13:00] Qué pregunta esta. [00:13:03] Pero sin embargo, hay tantos héroes de la fe que caminaron tantos años y que a veces los ves caminar ahí con lentitud, con esfuerzo, y capaz que los ignoramos porque son hermanos que tienen canas, pero son aquellos que te trajeron hasta acá. [00:13:30] Hicieron cosas mucho más importantes que un mesi hicieron cosas que trascienden la eternidad. [00:13:40] Y no podemos pasar por un retiro de hombres, un congreso de hombres, sin mencionar a Nehemías. Hoy se mencionó algo, pero quiero pedirte rápidamente que vayamos al capítulo 2 de Nehemías. [00:13:58] Para pensar en estos minutos que nos quedan, en este hombre, Nehemías 2, que casi todos saben la historia, y si no la saben, bueno, por tiempo no lo podemos hacer, pero andá y léelo. [00:14:14] Es una historia magnífica, tremenda, de cómo Dios llama a un hombre para terminar una obra, llama a un hombre para reconstruir una obra, llama a un hombre para sacarlo de su comodidad, para inquietar su corazón y para llevarlo a un lugar que no era el más cómodo. [00:14:40] Ahí en el capítulo 2, el versículo 5 dice estas y dije al Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mi padre y la reedificaré. [00:15:09] Qué palabras frente al rey. [00:15:12] Nehemías estaba muy cómodo allí en el palacio, pero en su corazón había llegado noticias de que la tierra de sus padres, la casa de sus padres, la ciudad de sus padres estaba destruida. Y ellos estaban pasando mal, sus hermanos estaban pasando mal, pero él estaba bien. [00:15:34] Y Dios puso una carga en su corazón que dice que cambió su rostro. Y el rey le pregunta un día ¿Por qué estás triste? [00:15:42] Y la respuesta Cómo no estaré triste si la casa de mis padres está destruida, la ciudad, las puertas quemadas por el fuego y así Dios le ¿Qué pides? [00:15:57] Y cuando uno lee este capítulo, yo lo salteo por el tiempo, dice versículo 4 ¿Qué cosa pides? ¿Entonces? Oré al Dios de los cielos. [00:16:12] Qué oración esta, ¿No? [00:16:15] Cuando hay un llamado de parte de Dios, cuando está se te presenta la necesidad, cuando Dios pone la carga en tu corazón, hay un llamado. Dios quiere llamarte, Dios te necesita, Sí te necesita, Dios te quiere utilizar para su gloria. [00:16:38] Y oré al Dios de los cielos. [00:16:45] Andaba ya por los trece, catorce años y antes en nuestras iglesias había una reunión de oración unida que se convocaba a varios hermanos para orar. [00:16:57] Era solamente oración. Un tío mío siempre iba y pasaba por la puerta de mi casa y yo iba con él. [00:17:05] Y recuerdo como que fuera hoy una nochecita, un grupo muy pequeño, yo sentado en el último banco, era el único adolescente que estaba ahí, y un hermano en la primera fila se levantó a orar y empezó a orar y Señor, te pido para que tú levantes a los jóvenes, a una nueva generación para tu obra. [00:17:35] Y este hermano empezó a orar de tal manera que parecía que me hablaba a mí y él ni siquiera sabía que yo había llegado. [00:17:44] Y en esa pequeña reunión de oración casi insignificante, yo sentí que Dios me habló a mi corazón, ni siquiera se abrió la Biblia, solamente era un tiempo de oración. [00:17:59] Y cuando volvemos en el auto con mi tío, le mirá tío que hoy vive es un referente para mi vida espiritual. Nelson Ferrando le tío, ¿Sabes qué sentí esto? [00:18:12] Dios me llamó de una forma especial en esta noche. [00:18:16] Me habló a través de la oración de este hermano y el tío me miró y vamos a orar por esto. [00:18:26] Y pasaron casi 25 años de aquella reunión hasta que fui encomendado la obra misionera, mi tío, anciano de la iglesia y orando en esa reunión y juntos nos acordamos de aquella reunión. ¿Qué quiero decir con esto? Adolescentes, jóvenes. [00:18:50] Cuando se convoca a orar, andá, cuando la iglesia te llama, andá a la reunión de oración. Capaz que no es la más entretenida, pero es la más poderosa. [00:19:04] No importa si hay instrumentos, si hay música, si hay alabanza, si hay un buen mensaje, que se doblen rodillas para orar, es ahí donde tenemos que estar. Esa es la reunión más poderosa de la iglesia. Cuando la iglesia se arrodilla a orar y cuando clama a Dios, ahí suceden cosas. [00:19:24] Y quiero desafiarte querido joven, cuando se convoca a orar, vení a orar, no dejes pasar esos tiempos. Y ahí Nemías oré a Dios. [00:19:41] Nehemías era un hombre que estaba dispuesto a sacrificar su posición o la comodidad que tenía por una buena causa. [00:19:48] Él estaba cómodo, pero renunció. [00:19:54] En el versículo 15 de este mismo capítulo y 16 y subí de noche por el torrente, y observé el muro, y di la vuelta y entré por la puerta del valle y me volví. Y no sabían los oficiales a dónde yo había ido, ni qué había hecho, ni hasta entonces lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes, ni a los nobles y oficiales que ni a los demás que hacían la obra. Allí estaba este hombre cauteloso, observador, mirando señor, me trajiste acá, ¿Qué querés que haga? [00:20:36] Saben, Nehemías no se movió por la emoción, se movió por la guía del Espíritu. [00:20:47] Y quiero decirte algo muy importante también. [00:20:51] No manejes o no lleves tu vida por las emociones, sino llevarlas por la guía del Espíritu. No estoy diciendo que están mal las emociones, al contrario. Pero hay una frase que aprendí hace muchos años y el que arma las valijas para las misiones con la emoción, las desarma con la frustración. [00:21:16] Si Dios no está detrás de ese proyecto y de ese llamado, te vas a frustrar. [00:21:23] No te preocupes por hacer lo que tú quieres hacer, preocúpate por hacer lo que Dios quiere hacer. Si Dios te llama, no armes las valijas con la emoción, porque las vas a desarmar con la frustración. [00:21:39] Armá las valijas para servir a Dios, como ese llamado que Dios le hizo a Nehemías. Y Nehemías observa el muro y señor, ¿Qué quieres que haga? [00:21:54] Y algunas características de Nehemías. Y quiero poner la última placa que nos quedaba de ayer y ya para terminar con algunas cosas que Nehemías rápidamente nos quiere enseñar. Y quiero dejar con ustedes en esta noche la importancia de vivir enfocados en lo eterno. [00:22:24] Medita sobre tus caminos, ese versículo de Proverbios y ahí estaba Nehemías que Dios lo llama. [00:22:36] Y ahí Nehemías cuando El rey le ¿Que pides? Ora a Dios. Y encontré esta frase o escuché esta frase que la oración y la acción son como dos alas que nos permiten volar hacia nuestros objetivos. [00:22:55] La oración y la acción. [00:23:00] Miren, saber la voluntad de Dios a veces es difícil, ¿Sí o no? [00:23:06] En los grandes temas de nuestra vida. [00:23:10] Pero la voluntad de Dios en cosas muy concretas y sencillas es muy clara. [00:23:18] Entonces, si estamos dispuestos a obedecer la voluntad de Dios en las cosas claras que Dios se presenta, Dios se va a encargar de mostrar, mostrarnos su voluntad en las cosas más difíciles. [00:23:28] Si la Biblia no mientas, ¿Qué hay que hacer? [00:23:31] No mentir. Y hay que ser un gran teólogo para entender lo que eso significa. [00:23:38] Si Dios no te emborraches, ¿Qué hay que hacer? Y no emborracharse. Si Dios no murmures, no murmures. [00:23:46] Si Dios respetá a los ancianos, respetá a los ancianos. [00:23:51] Y ahí podríamos ir con un montón de cosas que son bien claras. [00:23:55] Aprendé o ejercitate en cumplir la voluntad de Dios en las cosas que son claras. Y Dios después te va a mostrar su voluntad en aquellas cosas que son más profundas. [00:24:10] Y ahí Nehemías está focalizado en lo eterno. [00:24:17] Y en el capítulo 6, versículos 15 y 16, ya Nehemías ya había ido, había motivado, había trabajado, había hecho un montón de cosas. Y ese versículo fue terminado, pues el muro el 25 del mes de Elul, en 52 días. Y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros y se sintieron humillados y conocieron que por nuestro Dios había sido hecho. [00:24:49] Hecha esta obra, Dios llama a un hombre, un hombre que está dispuesto a dejar su comodidad y se focaliza en cumplir la voluntad de Dios. Y sabía que la reconstrucción del muro, la reconstrucción de la ciudad, era la voluntad de Dios, y era lo que Dios quería que él hiciera. [00:25:10] Y dejó la comodidad del palacio, dejó los beneficios del estar así bien cómodo, y se fue a terminar la obra y se fue a reconstruir. [00:25:33] Y aquí encontramos en este versículo, y ahí tenemos la última placa que quiero que pongamos, encontramos una obra terminada, encontramos un muro. [00:25:49] ¿Y para qué existía el muro? El muro es esa barrera de contención que iba a proteger, que iba a cuidar la ciudad. [00:26:02] Y hermanos, ¿Sabés que? A veces tenemos que levantar muros nosotros para levantar, para cuidar, para cuidarnos a nosotros mismos. [00:26:18] Hago un paréntesis, hermanos, miren que hay muchos peligros que Satanás quiere que vos te caigas. [00:26:25] Hombres, cuidemos nuestra sexualidad, cuidemos nuestra mente. Jóvenes, ojo con tu celular, ojo con tu computadora. [00:26:41] No te dejes arruinar la vida queriendo disfrutar de cosas que después te van a perjudicar y te van a anclar. [00:26:50] Y la pornografía es una cadena difícil de sacársela de encima. Y hay mucha gente esclavizada en eso. [00:27:02] Y muchos cristianos luchando con eso. [00:27:07] Adolescentes, jóvenes, no te metas en esto. Hermanos grandes, cuidado con esto, cuidado. [00:27:16] Poné barreras, muros de contención. ¿Saben? Yo estuve dos años y medio solo, después que quedé viudo. [00:27:28] Y era difícil. [00:27:32] ¿Uno tiene que vas a predicar una iglesia? ¿Con quien estás hablando? Cuidado dónde te sentás. [00:27:38] Nunca pensé que en mi iglesia tenía que tener cuidado dónde me iba a sentar. [00:27:43] Porque la iglesia creció y hay un montón de hermanas grandes, divorciadas, solteras, yo qué sé. [00:27:50] Y terminé sentándome en un rincón al lado de mis padres, que gracias a Dios todavía los tengo. [00:27:59] Y yo trabajo en una carpa. Tenemos un ministerio evangelístico con carpa. [00:28:05] Yo le digo a los jóvenes, varios que van a evangelizar y a caminar y andan y andan. Muchas veces en charlas, les digo, jóvenes, hay que cuidarse. [00:28:16] Ustedes saben que hay algunos hermanos que yo tengo ahí en ese grupo de la carpa, hermanos grandes. [00:28:22] Y les pregunto un hermano Ariel, que hoy está ya pasando un momento de salud un poquito complicado. Un hermano Iglesia de Rocha, Les digo a los jó Saben que A veces son las once y media de la noche, doce de la noche, y el hermano Ariel me está cebando un mate. Es como darle ese mate al enemigo, porque a esa hora ya ese mate pasó no sé cuántos litros de agua y no tiene gusto, nada. [00:28:46] Pero él está al lado mío llevándome un mate. Y yo le ¿Saben por qué él está ahí? [00:28:51] Y porque le gusta estar al lado tuyo. No, él tiene la orden de estar ahí. [00:28:57] Porque yo no puedo estar solo. [00:29:02] Yo puedo estar hablando con una persona, una jovencita, con una señora, con alguien grande. Sos el predicador, quieren hablar contigo. Después de la noche, la campaña evangelística, ping pong, viene, habla contigo. Pero no puedo hablar solo, él tiene que estar ahí. [00:29:18] ¿Y qué quiero decir con esto? Es ese muro de contención que me cuida, que me protege. Poné muros de contención que te protejan, que te cuiden. Hermano, líder, anciano, pastor, poné muros de contención que te cuiden. [00:29:34] No te regales, perdónenme esta expresión, no te expongas a cosas que no son necesarias. No andes con una chica en un auto solo a la noche, si no va tu esposa, si no va tu hermana, si no son tres o cuatro. No te regales. ¿Hoy en día sabes lo que eso significa? [00:29:51] ¿Cualquiera se le ocurre decir que me miraste torcido? Y ya fuimos. [00:29:56] Pero a veces somos tan tontos, perdón por esta expresión, que nos exponemos a cosas y después se paga un precio muy alto. [00:30:07] No te expongas esas cosas. Construí ese muro de protección en ese tema y en tantos otros. ¿Y cómo se me va la hora? [00:30:21] Una obra terminada acá, un tiempo, en 52 días se terminó el muro. [00:30:27] Qué buenos son los plazos para poner plazos. Cuando uno empieza con un proyecto, no es bueno poner algo indefinido. Empezá con plazos, con marcar tiempos, ir midiendo, evaluando. [00:30:46] Cuando la obra crece, dice el testimonio, allí está la repercusión. [00:30:52] Dice, oyeron los enemigos. [00:30:56] Y pienso en la iglesia que se ha levantado acá durante tantos años, y tu iglesia, en tu barrio, en tantos lugares, y la gente dice yo vi cuando era un salón chiquitito y era un templo enorme. [00:31:09] A muchos les molesta eso, pero lo que Dios quiere es que el de ahora crezca. [00:31:17] Y eso impacta hacia afuera, porque hay hombres fieles llamados por Dios. El enemigo siempre está. [00:31:27] Están los enemigos de afuera y están los enemigos de adentro. No voy a decir nada porque ya el hermano esta mañana al Melodía mencionó esto. [00:31:37] Lo único que quiero decir tratá de no ser tú un enemigo de los de adentro, ¿Entiende lo que digo? [00:31:47] Podrán haber enemigos, pero que no seas vos, que no seas yo, que no sea yo quien pueda hacer cosas que detengan la obra, el avance, que sea Nehemías que crece, que está allí, que invierte la vida. Temieron por ver el avance de la obra, el reino de los cielos, Dios mismo, el reino que Dios está estableciendo en medio nuestro. Se goza al ver cómo la obra crece. [00:32:15] El enemigo no se goza, quiere destruir. [00:32:22] Y nunca perdamos de vista la guerra espiritual que hay afuera, la lucha espiritual. [00:32:32] No podemos pensar que hay un demonio debajo de cada baldosa o debajo de cada parlante, como algunos extremos, pero tampoco podemos irnos al otro extremo, que muchas veces nos fuimos ahí e ignorar el mundo espiritual. ¿Y cómo se mueve el mundo espiritual? [00:32:51] El mundo espiritual se mueve y está continuamente accionando hacia vos, en contra tuya, en contra mía. [00:33:00] Pero el Espíritu Santo me protege, la oración me fortalece, Su palabra me alimenta. [00:33:12] Cuántas experiencias de personas que han venido endemoniadas, revolcándose, pero Cristo los ha levantado, pero no por la provocación, sino por la exaltación de Cristo, que esa es la diferencia. [00:33:31] Provocar es muy fácil y generar el ambiente y esto y lo otro es muy fácil. Satanás se divierte con todo eso. [00:33:37] Ahora, cuando hablas de la sangre de Cristo y predicas el evangelio de Cristo y pred la libertad de Cristo, ahí el demonio le revuelve y quiere hacer cosas, pero Dios está en control. [00:33:52] Humillados. [00:33:54] El mundo que está contra de nosotros es humillado por Dios, porque nos levanta, sostiene su obra. [00:34:05] La obra no depende de ti, ni depende de mí. [00:34:09] Lo único que tú y yo podemos hacer es Señor, aquí estoy. [00:34:18] ¿Conocieron? Y termina esta. [00:34:22] Conocieron que por nuestro Dios había sido hecha la obra. [00:34:31] Quiero terminar con esta. [00:34:35] Nunca, nunca te atribuyas nada a tu cuenta. [00:34:43] Ustedes se acuerdan cuando la alimentación de los cinco mil, cuando los discípulos le dicen a Jesú señor, es tarde, despide a la gente que vaya a comprar, a comer, a irse a las aldeas. [00:34:57] ¿Y Jesús qué le dijo? [00:34:59] Denle ustedes de comer. [00:35:02] Oh, y ahí se les desarmó el mundo. [00:35:04] Si todas las platas con qué. Y empezaron. [00:35:10] Y Jesús les ¿Qué tienen? [00:35:13] Y tenemos apenas cinco panes y dos peces. [00:35:18] Tráelo. [00:35:20] Lo trajeron. [00:35:22] ¿Qué hizo Jesús? Díganle a la gente que se siente de cincuenta en ciento, que se vayan en grupos. [00:35:30] ¿Quién les dio de comer a la gente? [00:35:33] ¿Quién Les dio de comer? [00:35:35] Los discípulos. [00:35:38] Jesús hizo el milagro, pero los discípulos fueron los instrumentos que les llevaron la comida. Se cumplió lo que Jesús dijo. Pero dónde está el problema, y quiero hacer énfasis en esto, es que cuando Jesús le den ustedes de comer, los discípulos pensaron que ellos eran la solución. [00:35:54] La solución es Cristo. Vos sos el instrumento. [00:36:00] Y cuando vos pensás que vos sos la solución en la obra, en la iglesia, estás en el horno. [00:36:07] Nosotros somos instrumentos, meros instrumentos para Señor, que se cumpla tu voluntad, mi vida. ¿Y soy un instrumento para qué? Para tocar un instrumento, para limpiar un salón, para abrazar un hermano, para orar por alguien que lo necesita. Pero la solución es Cristo, no soy yo. [00:36:34] Por eso Nehemías termina diciendo que por la mano de nuestro Dios la obra se terminó. [00:36:42] Y no sé si en esta tarde hay alguien acá que aún no tiene a Cristo en su corazón. [00:36:51] Dios quiere hacer esa obra en tu corazón. [00:36:57] Hay una condenación eterna que está sobre aquel que no aceptó a Jesús y no le pidió perdón a Él por sus pecados. [00:37:06] A veces no tiene la tendencia de creer que como venimos a un evento de esto, somos todos creyentes. Capaz que hay alguien acá que aún no entregó su vida a Cristo. No sé, no los conozco. [00:37:18] Esta noche Dios quiere hacer la obra en tu corazón y que mires a la cruz y veas que la cruz está vacía, que mires a la tumba y veas que la tumba está vacía, que mires al trono y veas que Cristo sentado en el trono y sus brazos de gracia se ha abierto y te derramé mi sangre para limpiar todo tu pecado, para perdonarte venía Cristo. [00:37:46] ¿Habrá alguien acá que en esta noche quiera decirle a Jesú perdona mis pecados? [00:37:55] Quizás nunca le abriste tu corazón a Jesús y Dios te está hablando estos días. [00:38:01] No rechaces su llamado, habile tu corazón, decile Jesús entra en mi vida. [00:38:13] Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, va a llenar tu corazón. [00:38:22] Y hablando de obra terminada, tenemos acá estos símbolos que nos muestran que una obra fue terminada, Que el pan nos recuerda que el cuerpo de Cristo fue entregado en mi lugar, que la copa o las copitas, el vino, representa que la sangre de Cristo fue derramada en la cruz por amor a mí, para limpiar mi corazón de mis pecados. El pan sigue siendo pan, el vino sigue siendo vino, no se transforma en nada, sigue siendo lo mismo, simboliza lo que Cristo hizo por vos y por mí en la cruz. Y hoy nosotros venimos y decimos Señor gracias por esa obra terminada. La obra de la salvación, de la redención ya está terminada, está completa en nosotros y Dios nos mira sentados en los lugares celestiales, pero mientras nos tiene acá dice hay que salir a terminar la obra afuera, que es amar a aquellos que no tienen a Cristo. [00:39:31] Vamos a participar de estos símbolos. [00:39:34] Un hermano va a estar dirigiendo este momento, pero quiero cerrar con esto, con este pensamiento de Nehemías. [00:39:45] El muro fue terminado, la obra de la cruz fue terminada, la sangre de Cristo es suficiente y hoy podemos venir a la cruz y Señor, yo no lo merecía pero gracias porque tú lo hiciste y estoy dispuesto a hacer ese Nehemías que pueda llamar en esta noche, poner esa carga en el corazón para seguir completando la obra hasta que tú vengas y se terminará para estar todos juntos en la gloria con aquellos amados que se fueron antes. [00:40:41] ¿Como una pequeña sobrina de 8 años, 7, no me acuerdo bien cuánto tiene, un día me Tío, dónde está la tía Elisabeth? [00:40:57] Y yo le En el cielo. [00:41:01] ¿Y ella en su inocencia me pregunta y me Y va a volver? [00:41:09] Y yo le No, pero una cosa así, nosotros vamos a donde está ella. [00:41:22] Cuando miramos la cruz es lo que hace posible que nosotros vayamos allá donde están nuestros seres queridos que ya se fueron antes. [00:41:32] Y terminar la obra significa salir a llevar el evangelio para que otros también se sumen y todos juntos podamos estar en la eternidad, porque lo mejor está por venir. [00:41:45] Lo mejor no es lo que estamos pasando acá, lo mejor está por venir queridos, por eso no bajes los brazos, no te desanimes, no vale la pena, sigue mirando a Cristo, sigue hacia adelante, porque la obra de la salvación tiene que ser terminada, la obra de la redención en tu vida ya está completa para su gloria. [00:42:15] Que Dios te bendiga y gracias queridos por este tiempo. [00:42:21] Amén.

Other Episodes