3: El Vaso Digno de Confianza: Disciplina, Presiones y Arrepentimiento - Alejandro Huerta | XV Congreso de Varones ECD

3: El Vaso Digno de Confianza: Disciplina, Presiones y Arrepentimiento - Alejandro Huerta | XV Congreso de Varones ECD
Congreso de Varones - ECD
3: El Vaso Digno de Confianza: Disciplina, Presiones y Arrepentimiento - Alejandro Huerta | XV Congreso de Varones ECD

Aug 08 2026 | 00:38:40

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Episode 3 August 08, 2026 00:38:40

Show Notes

️ Congreso de Varones | Ministerio Varones Encuentro
(Iglesia Encuentro con Dios - Malvinas Argentinas, Córdoba)
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¿Qué clase de vaso estás siendo en las manos del Creador? En este tercer episodio del XV Congreso de Varones "Enderezando las Sendas de nuestros Pies", el hermano Alejandro Huerta nos lleva a recorrer las exigentes escuelas de formación que convirtieron a un grupo de hombres desechados en el ejército del rey David. A través de su estilo directo y confrontador, analizamos las materias clave que todo hombre de Dios debe cursar hoy en día:

  • La Escuela de la Disciplina y la Comunicación: Dios busca un liderazgo que sepa escuchar con atención y obedecer sin cuestionar. Aprendemos a evaluar si realmente consultamos al Señor antes de actuar o si solo le comunicamos decisiones que ya tomamos. Recordá siempre: "En la obediencia está la bendición. No busques bendición si no estás dispuesto a obedecer".
  • La Escuela de las Presiones y la Fidelidad: David tuvo la oportunidad de hacer justicia por su propia mano y acabar con su perseguidor en la cueva, pero decidió respetar el tiempo de Dios. Este mensaje nos desafía a ser administradores de la gracia de Dios y no de su justicia, resistiendo las presiones externas e internas para permanecer en el centro de su voluntad.
  • La Escuela del Primer Lugar: Un llamado a dejar de lado la política y la búsqueda de posición dentro de la iglesia. Dios nos enseña que es preferible ser un servidor fiel en lo secreto antes que buscar el aplauso vacío de la sociedad. ¿Nuestra meta? Ser un vaso digno de la confianza del Padre.
  • La Escuela del Arrepentimiento: Nadie está exento de caer, y el mismo David experimentó el dolor del pecado y el peso del orgullo. Sin embargo, a través del Salmo 51, descubrimos que el verdadero arrepentimiento abre la puerta para que el Dios de las segundas oportunidades cree en nosotros un corazón limpio y nos devuelva el gozo de la salvación.

Un episodio indispensable para todo varón que anhela dejar de ser un espectador y convertirse en un verdadero protagonista de lo que Dios está haciendo en su generación.¡Dale play, examina tus prioridades y comparte este mensaje de restauración!

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SOBRE ESTE PODCAST
Este episodio forma parte del Congreso de Varones, un ministerio dedicado a edificar a los hombres en su crecimiento espiritual.

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Episode Transcript

[00:00:00] Bueno, muy bien, esa es la señal que hay que hacerlo rápido. [00:00:04] Así que en 10 minutos, 15 minutos, hermano, vayan trayendo el almuerzo que sacamos rápido. ¿Están de acuerdo? [00:00:10] Ah, sí. [00:00:13] Bueno, bueno, vamos a ver qué pasa. [00:00:16] Como dice la vida, mejor es que no prometas y no cumplas. [00:00:21] Mejor dejemos que el asado se vaya tranquilo, pero que nos haga una señal por ahí. No, mirá que ya está, tengo que esperar más. [00:00:31] A mí me gusta hacer asados y siempre digo lo mismo, yo quiero que la gente esté pronta 15 minutos antes de que se termine el asado, porque lo peor que puede hacer es esperar el asado a la gente. [00:00:42] Que la gente espere el asado está bárbaro, pero cuando vos tenés que hacer esperar, ahí se nos echa a perder. Y hermanos, ¿Verdad que tengo razón? No seamos cómplices que se espera el asado. Así que vamos a respetar el reloj y vamos a disfrutar de eso también que Dios creó para que nosotros lo disfrutáramos con total libertad y nos gozáramos también de estos manjares. Y gracias a los hermanos que están preparando esto para Dios, pero para nosotros, y nosotros lo disfrutamos. Así que esa bendición de ser los instrumentos que disfrutan el obrar de otros para Dios. [00:01:18] Y bueno, ya pasamos por el recreo. Me quedan algunas escuelas más, hermanos, que hay que pasar en la vida. Y ahí dice esta escuela, la que sigue, Escuela militar. Uy, qué palabra esta. [00:01:32] Capaz que más de uno puede en la escuela militar. [00:01:38] Ahí tenemos en el capítulo 23, versículos 12 al 14. [00:01:47] Luego David me entregarán los vecinos de Keilah a mí y a mis hombres en manos de Saúl. Y Jehová respondió Os entregarán. [00:01:58] Perdón. [00:02:00] David entonces se levantó con sus hombres, que eran como 600, y salieron de Keila y anduvieron de un lugar a otro. Y vino Saúl la nueva de que David se había escapado de Keila y él desistió de salir. Y David se quedó en el desierto, en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Sif y lo buscaba Saúl todos los días, pero Dios no lo entregó en sus manos. Qué frase. [00:02:28] ¿No puede subrayar esa frase ahí y saber que Dios no nos va a entregar nunca en manos de nuestros enemigos? [00:02:38] Dios protegió a David. [00:02:41] David fue fiel, como vamos a ver un poquito más adelante. Ahora, ¿Por qué pienso en esta escuela militar? ¿Saben que la escuela Militar tiene varias cosas muy positivas, como por ejemplo la disciplina? [00:03:00] ¿La disciplina es buena o no es buena? Hermanos, hoy nos fuimos quizás a extremos donde no hay disciplina en todos los aspectos disciplinados en la forma de andar y de conducirnos, o el ejercer disciplina sobre determinadas conductas, y hemos dejado todo un libertinaje que en realidad hace mal a quien no es disciplinado en tiempo y forma y como corresponde. [00:03:33] No vamos a los extremos de una Escuela Militar en la disciplina, por supuesto, pero quiero pensar en esto. Ahí David se le empezó a juntar un montón de hombres, que ninguno de ellos tenía un currículum vitae que decí che, este está bárbaro. [00:03:48] Eran todos personajes desechados de la sociedad, perseguidos por la justicia, hombres que no tenían nada más que un prontuario totalmente negativo. Y esa gente se le fue juntando, se le fue juntando cerca a David, y veían en David un hombre especial, un hombre que se reflejaba en la presencia de Dios. [00:04:07] Y ahí estaban siguiendo a este hombre. [00:04:11] Pero también la Escuela Militar, pienso en la comunicación, cuando tiene que haber una comunicación correcta para que las órdenes que vienen de arriba vayan siendo transmitidas a través de los mandos fieles, para que la orden llegue abajo, como salió de arriba una buena comunicación. [00:04:33] Y hermanos, ¿Saben lo importante que es la buena comunicación, ¿Sí o no? [00:04:39] Cuántos problemas a veces nos metemos por haber, porque hay una mala comunicación, porque. Porque no nos expresamos correctamente, o porque, como decíamos ayer, esa intención, esa intencionalidad que le damos a las cosas. ¿Y siempre tratando de interpretar quizás qué habrá detrás de esto, dónde está la liebre escondida? [00:05:04] ¿Quizás les ha pasado que a la Iglesia va alguien y va un día, va un domingo, va dos domingos y y che, pero esta gente es así como se muestra, o en algún momento va a mostrar que hay algo escondido? ¿Te pasó eso? [00:05:19] Y gente viene y empiece a investigar y a buscar, en algún momento va a salir. [00:05:24] Pero qué bueno, cuando uno con integridad se muestra como es, no tiene nada para esconder. [00:05:32] ¿Hermanos, la comunicación dentro de lo ministerial, la comunicación en tu familia, la comunicación entre los hermanos, seamos claros en la forma de hablar, pero no solamente las normas, las órdenes que dicta el Comandante General, por así decirlo, Dios mismo que está por encima, son órdenes claras que necesita hombres y mujeres obedientes, que en la Escuela Militar cuando te da una orden, vos podés preguntar por qué, o podés no tengo gana, podés hacer eso? No viene la orden, hay que ejecutar. A veces los creyentes le cuestionamos a Dios algunas cosas. [00:06:21] Le contaba a los hermanos ayer ahí en la mesa que me encontré con un hermano que le pregunté cómo estaba la obra, medio que se puso medio colorado. Hermano, tengo que confesarle que cometí un pecado, ¿Por qué? [00:06:41] ¿Porque sabe que? Tenemos una iglesia grande y Dios los últimos tiempos se nos ha llevado hermanos de la congregación, que eran los que salían a evangelizar, que eran los que salían a la calle a predicar, que eran los que estaban siempre motivando para el evangelismo y de a uno y de otro Dios se los ha llevado. ¿Y el pecado que cometí es que en mi corazón le señor, no te estarás equivocando? [00:07:16] Yo le mire hermanos, más de uno hemos cometido ese pecado. [00:07:24] ¿No le has preguntado a Dios alguna vez o le has dicho no te estarás equivocando? [00:07:32] Y salta de nuestro corazón eso, porque nuestra mente humana no logra entender la mente de Dios. ¿Dice la Biblia, quién dio consejo al Señor? [00:07:47] Y van a pasar cosas en nuestra mente, en nuestra vida que no vamos a entender. [00:07:51] Pero ahí es como la orden militar, recibo la orden y la tengo que aplicar. [00:07:58] Hay una frase que me caracteriza, que quienes tienen mi número de celular aparece ahí, me caracteriza, digo, porque me conocen los que me conocen. [00:08:09] En la obediencia está la bendición, en la obediencia está la bendición. No busques bendición si no estás dispuesto a obedecer y más al Rey, al Señor. Cuando viene la orden tenés que obedecer y no cuestionar. [00:08:33] ¿Está bien, querés preguntar por qué pasa esto? Y yo no sé. Y decíamos ayer, y si supiéramos los propósitos de Dios, y si supiéramos lo que Dios tiene aquí para adelante, para mi vida, ¿Qué cambiaría? [00:08:48] ¿Hermano, viví con la expectativa de que cuando llegue a la orden sé disciplinado y decí Señor, aunque no lo entiendo, como dijo Jesús en Getsemaní, mi alma está turbada hasta la muerte, más qué haré? [00:09:11] Para esto he venido. [00:09:13] Y lo que tenía por delante que era la cruz, tenía bien claro y ahí estaba esa escuela de la disciplina, de la conducta, para saber decir, como vimos acá en este pasaje que leímos, me van a matar, tengo que mover el grupo para acá, el ejército para allá. [00:09:41] Hablaba con Dios. [00:09:43] Y muy unida a esta, está la escuela de la comunicación. [00:09:48] Dice los versículos 1 dieron aviso a David, He aquí que los filisteos combaten a Keilah y roban las heras. ¿Y David consultó a Jehová, iré a atacar los filisteos? Y Jehová respondió a David, Ve y ataca a los filisteos, y libra a Keilah. [00:10:09] Pero los que estaban con David le He aquí que nosotros aquí en Judá estamos con miedo cuánto más si fuéramos aqueila contra el ejército de los filisteos. [00:10:20] Entonces David volvió a consultar a Jehová y Jehová le respondió y Levántate, desciende a Keila, pues yo entregaré en sus manos a los filisteos. [00:10:31] ¿La escuela de la comunicación Cómo está tu comunicación con Dios? [00:10:42] ¿Cuántas veces le decimos a Dios lo que queremos hacer y no le preguntamos a Dios qué es lo que quiere que hagamos? [00:10:50] ¿Es muy diferente, No sé si les ha pasado, calculo que sí, Cuando alguien se acerca a pedirte un consejo con una decisión ya tomada, entonces yo le A ver, es un consejo o estás comunicando una decisión? [00:11:11] Es muy diferente eso. [00:11:14] Cuando alguien viene y te pide un consejo, pero sin haber tomado una decisión, tu consejo puede influenciar. [00:11:22] Cuando alguien viene a pedirte un consejo disfrazado porque ya tomó una decisión, lo que vos digas, poco puede influenciar ahí. [00:11:34] ¿Entonces qué nos queda? Decir Bueno, andá y que Dios te bendiga. [00:11:41] Porque detrás de esa frase espiritualizada decimos, no, porque Dios me dijo que tengo que así que Dios te dijo. [00:11:52] ¿Entonces contra esa cómo la retrucás? Decís si Dios me dijo, No, perdón, si Dios te dijo, hacelo. Si Dios te sé obediente y hacelo y hacete cargo. [00:12:09] ¿Cómo está nuestra comunicación con Dios? [00:12:13] Esa escuela de estar escuchando a Dios. [00:12:17] ¿Y saben que? La comunicación, en un principio de comunicación es cuando hay un emisor y hay un receptor, ahí se completa la comunicación. [00:12:29] A veces solamente hay un emisor que es Dios, pero no hay un receptor que escucha con atención. [00:12:37] Siempre pongo el mismo ejemplo tonto que me pasa muchas veces. Hoy el GPS nos ayuda, pero no sé si a ustedes les ha pasado cuando están perdidos en un lugar y le preguntan a alguien cómo llego a tal lugar y te empiezan a explicar y mira, vas por acá, por allá, por allá y llega la mitad de la explicación y vos ya lo das como por hecho de que entendiste todo. [00:12:58] Ah sí, sí, está bien. Y el tipo llegó a la mitad y vos te hiciste la película del final, ¿Hasta dónde llegas? [00:13:05] Hasta la mitad. [00:13:08] Y después decís, ¿Y ahora? [00:13:12] Cuando no hay un buen receptor, por más que haya un buen emisor, no se cumple la comunicación. [00:13:22] Y queridos, la iglesia necesita hombres y mujeres que puedan ser parte de una comunicación clara de parte de Dios, que la reciben y que la transmiten y la viven. Cierro esta escuela con ese llamado al liderazgo para que sepamos escuchar a Dios y poder pastorear la congregación con las directivas de Dios y no las directivas humanas. [00:13:59] Porque somos puestos para servir, no para mandar. [00:14:06] Y cuando el liderazgo se ejerce desde el escalón de que soy superior y me tenés que hacer caso, y cuando el pastor o el liderazgo tiene que pegar un grito para que la congregación lo escuche, es señal de que perdiste autoridad. [00:14:24] Hablar con firmeza no significa gritar. [00:14:31] Y a veces habrá que mandar un verticalazo como se dice, pero sin necesidad de gritar. [00:14:38] Porque te respalda Dios, porque te respalda su palabra y porque te respalda tu testimonio, estás para servir. [00:14:53] Ahora seguimos con otra escuela más. Dice ahí en capítulo 24, versículo 2 y 7 ese pasaje tan conocido. Entonces los hombres de David le He aquí el día que te dijo Jehová, He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl y dijo a sus jehová me guarde de hacer tal cosa. [00:15:29] ¿Contra quién dice? [00:15:34] Contra mi, señor. ¿Y esa expresión Señor, está con qué minúscula o mayúscula? [00:15:42] Minúscula. ¿Se refiere a quién? [00:15:44] A Saúl. [00:15:46] A pesar de la locura de Saúl, David seguía sintiendo que era su rey. [00:15:53] ¿Qué lección me da cada vida? [00:15:57] Y sigue el ungido de Jehová, Que yo extienda mi mano contra él, porque es el ungido de Jehová. [00:16:08] Así reprimió David a sus hombres con palabras y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino. La escuela de las presiones. [00:16:22] Qué momento en la vida de David, ¿Verdad? [00:16:26] De la tranquilidad de estar trabajando en el campo, cuidando las ovejas, tocando el arpa, disfrutando de la naturaleza y de la comunión con Dios. A la locura de estar en un palacio suntuoso, ser perseguido sin entender por qué, armarse de un ejército que se le fue sumando, de gente totalmente despreciable por la sociedad, ser perseguido en las cuevas, haber sido ungido rey. [00:16:56] Pero estaba el tiempo de Dios, no el tiempo de los hombres. [00:17:01] Y ahí David en aquella cueva tiene la posibilidad de tomar venganza con su mano propia. [00:17:11] Y todos los hombres que estaban allí, este es el momento qué presión. [00:17:19] Porque no solamente luchaba con lo que decían de afuera, sino que estaba luchando con lo que él sentía internamente. [00:17:26] Este es mi momento. [00:17:32] Hace un tiempo atrás un hermano vino a hablarme de otro hermano por una situación de liderazgo. [00:17:42] Y este hermano me pero yo no quiero el lugar de él. [00:17:47] Yo le bueno, que se te note, porque lo que estás demostrando es que vos querés en lugar de él. [00:17:56] Y David me está mostrando todo lo contrario. [00:17:59] David quería glorificar a Dios en el momento que sea el tiempo de Dios. [00:18:08] Y te ha tocado hermano, tener que sufrir algún liderazgo. Así qué tema este, nos vamos a entrar ahí porque que no lo escuche nadie esto. [00:18:23] Pero habrán otros sufriendo tu liderazgo. [00:18:27] ¿Se entiende la pregunta? [00:18:29] ¿Porque a veces pensamos en otro que fue sobre mí, pero cómo es mi liderazgo sobre los demás? [00:18:36] Cuidado las presiones. [00:18:41] No te dejes presionar ni por gente de afuera de la iglesia, ni por gente de adentro de la iglesia. Lo que te tiene que presionar es una buena comunicación con Dios para poder actuar en tiempo y forma, sabiendo que sos administrador de la gracia de Dios y no de la justicia de Dios. Ahí podía ser el brazo ejecutor de David. Ejecutar la justicia, decir este me está persiguiendo y yo tengo que ocupar su lugar, Este es el momento de sacarlo del medio y que Dios me levante. [00:19:11] Y la gente le aconsejaba eso, hacelo, hacelo. [00:19:17] Pero David qué hizo David resistió. [00:19:23] David se mantuvo fiel. [00:19:28] David pudo ver que había más allá de ese momento, un plan que Dios iba a ejecutar. [00:19:39] Y no se quedó con mirar lo que estaban viendo sus ojos y lo que estaban mirando aquellos que estaban cerca de él. [00:19:55] Ahora llegamos a la séptima escuela, la escuela de la fidelidad. [00:20:03] La fidelidad puesta en acción. [00:20:11] Ahí en el versículo 22 y 23, El capítulo 26. [00:20:26] Otra vez. [00:20:28] Y David respondió y he aquí la lanza del rey pase acá uno de los criados, y tómela y Jehová Pague a cada uno su justicia y su lealtad. Pues Jehová te había entregado hoy en mi mano. Mas yo no quise extender mi mano contra el ungido de Dios. [00:20:50] En dos oportunidades David pudo quitarse el obstáculo del medio, pero la fidelidad de Dios fue lo que lo sostuvo. [00:21:02] Respetó los tiempos de Dios, estuvo dispuesto a pagar el precio, a ser perseguido. [00:21:10] Hermanos, lo importante para David era estar en el centro de la voluntad de Dios y no con cierta paz, porque ya no lo perseguían. [00:21:27] Vivir fuera del centro de la voluntad de Dios. [00:21:34] Y hermano, te voy a decir una cosa, vivir en el centro de la voluntad de Dios no es fácil. [00:21:44] Yo te pregunto, ¿Cuánto dolor de cabeza nos ahorraríamos si no fuéramos responsables en ningún ministerio? [00:21:55] Venir aquí a la iglesia, escuchar una buena música, una buena alabanza, un buen mensaje y me voy. [00:22:05] Ahora, cuando vos querés ser fiel a Dios y vivir el llamado de Dios, y van a venir un montón de dolores de cabeza, un montón de lágrimas, muchas veces desprecio, pero estar dispuesto a ser fiel a Dios. [00:22:22] Y yo quiero animarte en esta mañana a que pueda ser el desafío en mi corazón y en el tuyo, pase lo que pase, quiero estar en el centro de la voluntad de Dios. [00:22:40] No me gusta ser, no me gusta que me cuenten la historia, quiero ser protagonista de la historia. [00:22:50] Quiero sentir ese privilegio de que Dios me usa, aunque tenga que renunciar a cosas personales, aunque tenga dolores de cabeza, pero tengo la satisfacción de estar en el centro de la voluntad de Dios. Ahí hay paz. [00:23:07] Y ahí es cuando la almohada, que es la mejor consejera que hay, cuando apagás la luz, apoyás la cabeza en la almohada y decís Señor, descanso en paz. [00:23:19] Mejor dicho con paz, porque en paz puede interpretarse de otra manera, con la paz de estar en el centro de tu voluntad. [00:23:30] Fidelidad a Dios. [00:23:37] En octavo lugar, llegamos. [00:23:43] A la escuela del primer lugar. [00:23:47] A ver qué queremos decir con esto. Ahí en el capítulo 24, versículo 6, dice y dijo a sus hombres, Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi Señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él, porque él es el ungido de Jehová. [00:24:14] Qué tentador ocupar el primer lugar. [00:24:21] Estaba toda la mesa servida para que saquen el obstáculo. Y así estoy yo. [00:24:29] Acá en Argentina no pasa, pasa en Uruguay nomás. [00:24:33] Esa política dentro de la iglesia, el lobby. [00:24:42] Le criticamos a la casta política afuera, pero muchas veces la tenemos adentro, querido, nunca te preocupes por ocupar el primer lugar. [00:24:57] Hubieron hombres que supieron ser excelentes sin ocupar el segundo lugar. [00:25:06] ¿Quién estaba con Moisés? [00:25:12] Josué. [00:25:17] Cuando no estuvo Moisés, ¿A quién llamó Dios? [00:25:21] A Josué. [00:25:25] ¿Cuántos estuvieron al lado de Pablo? [00:25:29] Y cuando Pablo no estaba, Y cuando Pablo necesitaba que fueran y le dice a andá, observá y corregí lo deficien. [00:25:38] Y Pablo se fue. Y habían varios segundos que pasaron a ser primeros. Pero en su momento, Qué triste ver grupos de ancianos y pastores que se pelean, que sufren, que se dividen, que sufre la congregación por querer ocupar la primer silla. [00:26:04] Sé que esto sería más para un retiro de líderes, pero querido, David acá me enseña, el primer lugar no es lo más importante. [00:26:20] ¿Eso por un lado, pero por otro lado, la escuela del primer lugar es que David acá me enseña que puso en primer lugar a quién? [00:26:31] A Dios. [00:26:33] Dios me libre de tocar el ungido de Dios. [00:26:39] Dios está en primer lugar. [00:26:45] Dios es el que tiene la última palabra. [00:26:50] Y si Dios está en primer lugar en tu vida, como dijo, no te puedo garantizar el abrazo de los hermanos, pero te puedo garantizar el abrazo del Padre. [00:27:07] Pensando en la parábola del hijo pródigo. [00:27:12] ¿El hijo pródigo que vuelve y recibe el abrazo de quién? [00:27:17] Y del padre. [00:27:20] Y el rechazo del hermano. [00:27:23] Y cuando tenés a Dios en primer lugar, muchas veces vas a estar. [00:27:30] Vas a estar rechazados por los demás, pero abrazados por el Padre. [00:27:42] Me acuerdo una ocasión hace muchos años, donde había un hermano que estaba creciendo en su ministerio. [00:27:53] Entonces un hermano le hace una broma y le ¿Cómo andás pichoncito de pastor? [00:28:02] La forma burlona. [00:28:06] Y la esposa de este hermano lo mira y le prefiero que sea pichón de pastor y no payaso. [00:28:17] Así pumba. [00:28:20] Porque este hermano era muy del teatro y de hacer esas cosas. Entonces le prefiero que sea mi esposo pichón de pastor y no payaso. [00:28:31] Y la verdad, algunos siguen toda la vida siendo payasos. [00:28:38] Y esos pichones de pastor, entre comillas, llegan a ocupar el lugar número uno cuando Dios los llama. [00:28:45] ¿De qué te sirve ser un exitoso frente a la sociedad, si no tenés éxito delante de Dios? [00:28:54] ¿Saben? [00:28:58] Hay un libro que sin duda muchos lo conocen, que se llama Perfil de tres monarcas de Jim Edwards. [00:29:08] Si no lo conocen, léanlo. Y si lo leyeran, y si lo leyeron, yo creo que el liderazgo debería leer ese libro todos los años. [00:29:17] Esa relación entre David, Absalón y Saúl. [00:29:22] En algún momento somos Saúl, en algún momento somos David, en algún momento tenemos nuestro Absalón. En fin, ahí hay un párrafo en ese libro. [00:29:33] Pensando en esta decisión que toma David de no voy a tocar el ungido de Dios, este hermano escribe estas palabras que las quiero leer textualmente. [00:29:45] Aquella noche los hombres se acostaron sobre las piedras húmedas y frías murmurando acerca de las opiniones masoquistas y pervertidas de su líder en cuanto a las relaciones con los monarcas y y sobre todo con los reyes insensatos. [00:30:05] Aquella noche también se acostaron los ángeles y soñaron en el resplandor quepuscular de aquel día extraordinario que Dios aún podía dar autoridad a un vaso digno de su confianza. [00:30:30] Y ese vaso digno de su confianza era David. [00:30:37] Y me impacta esta redacción y yo me pregunto y Señor, ¿Soy yo un vaso digno de tu confianza para llevar adelante el ministerio, tu palabra, llevar adelante mi familia, ser un buen empleado, un buen estudiante, un buen vecino? [00:31:02] Queridos, que nuestra meta sea ser un vaso digno de la confianza de Dios. [00:31:12] Y por último, la escuela del arrepentimiento. [00:31:19] Vaya escuela. [00:31:22] Y ahí tenemos que ir a ese precioso Salmo, el Salmo 51, donde ahí encontramos a un David ya lejos de las cuevas, ya lejos de la persecución de Saúl, ya siendo rey y pensando que tenía todo en sus manos o podía hacer lo que quería. Y se le subieron los humos en la cabeza y ya no pensó en aquel vaso digno de confianza. ¿Cómo voy a tocar al ungido de Dios? Y estaba en un lugar donde no tenía que estar. [00:32:03] Cuando los reyes salían a pelear, él estaba paseando tranquilo por el palacio y miró donde no tenía que mirar y codició lo que no tenía que codiciar y tomó lo que no tenía que tomar y mandó matar para justificar su pecado. [00:32:24] Ahí todo el esplendor de David se fue. [00:32:29] Y yo te digo hermanos, ¿Qué pasaría si David fuera miembro en tu congregación? [00:32:37] ¿Lo restaurarías? [00:32:42] Si hiciera todo esto que dice acá, lo restaurás. [00:32:51] Ahora leemos ahí el versículo 1 que ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia, conforme las multitudes tus piedades. Borra mis rebeliones, lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. [00:33:19] Contra ti. [00:33:21] Contra ti solo he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos para que seas reconocido justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio. [00:33:35] Y ahí tenemos cuatro cosas que simplemente reclamar y acudir a la piedad de Dios, recurrir a la santificación, versículo de Dios, lávame. Recurrir al reconocimiento de que mi pecado me llevó a esta situación y reconocer que es contra Dios que hemos pecado, no contra los hombres, es contra Dios. [00:33:57] Y el verdadero arrepentimiento nace de un corazón que ha reconocido que ha pecado contra Dios. [00:34:05] Y llega al versículo 10 y crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. [00:34:15] Y el versículo 13 entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti. [00:34:26] David le está diciendo a estoy dispuesto a que me restaures y hacer otra vez ese vaso digno de tu confianza. [00:34:40] Dios es el Dios de segunda oportunidad, queridos. [00:34:44] No importa lo que hiciste, o lo que hayamos hecho, o lo que alguien haga, lo que importa es el arrepentimiento y es el decir al Señor, crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. [00:35:09] La escuela del arrepentimiento queridos, ¿Tenés algo para arrepentirte en esta mañana? [00:35:19] ¿Tenemos algo? [00:35:24] Si querés que Dios restaure tu alma, que Dios restaure tu corazón y que seas un vaso digno de su confianza. No le escondas nada, nada al que sabe todas las cosas. [00:35:39] Y que con corazón humilde podamos venir delante del Señor, arrepentirnos, poner nuestra vida en sus manos y decirle como David también le vuélveme el gozo de tu salvación. [00:35:59] Si no hay gozo en tu corazón por la salvación que Dios ha dado a tu vida, es porque algo escondido está en el alma y tenemos que arrepentirnos y confesarlo. [00:36:14] Esta mañana puede ser un tiempo de más allá del rico asado que podamos disfrutar, la linda comunión que podamos tener, que sea un tiempo donde el arrepentimiento, la purificación y el ser lo que Dios quiere que seamos cada uno, podamos salir de este lugar. [00:36:41] Soy otra vez un vaso digno de la confianza de Dios. [00:36:50] Padre, gracias por esta mañana, por tu amor, por tu misericordia y gracias porque a pesar de lo que somos, tú nos tomas, restauras, nos limpias, y nos haces un instrumento limpio y útil para tu gloria. [00:37:13] Que estas escuelas, estas etapas en la vida de David puedan servirnos para motivarnos, acercarnos un poco más a ti, sabiendo Señor que tú quieres nuestra restauración total y Padre, levantar nuestros brazos y cuando ya no quedan fuerzas poder sentir que tú nos tomas en tus manos, nos abrazas y nos estoy contigo para usarte para mi gloria, dice Dios y para bendición de aquellos que te rodean. Padre gracias por el Espíritu Santo en nuestra vida, bendice cada corazón, Tú sabes lo que cada uno necesita, lo que cada uno está viviendo en lo más íntimo de su corazón, temas matrimoniales, familiares, eclesiásticos, laborales en esta mañana puede haber restauración, puede haber fortaleza y podamos sentir que tu confianza en nosotros se renueva cada día como se renuevan tus misericordias. [00:38:36] A ti sea toda la gloria en el nombre de Cristo Jesús. [00:38:41] Amén Señor.

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